martes, agosto 21, 2007

Caminos de bosque



Sacudido por la semana corta y el finde largo, me pongo a trabajar en un texto de 1938: "La época de la imagen del mundo". Este jueves tengo que dar una clase en Filosofía y Estética II (IUNA, Artes Multimediales), donde soy ayudante de cátedra. ¿Cómo voy a hacer para que un grupo de chicos sin experiencia en Heidegger se anime a leer un artículo extenso y oscuro como "La época..."?
Comienzo con el primer párrafo. Lo divido en sus cuatro oraciones y recorro sus conceptos centrales: metafísica, fundamento, meditación, cuestionar. Estas palabritas nos introducen en el juego de otras: lo ente, la verdad, decisión, interpretación, determinación, principios, metas, propio. Les voy a indicar, en la pizarra, cómo se relaciona todo esto en el primer párrafo y de qué modo, los temas que allí se abren, de alguna manera sirven de escenario para toda la meditación. Una vez que terminemos con esto... probablemente, no quede más tiempo para nada. Aún así, la idea es despachar esta primera explicación general en media hora, no más. En la siguiente hora y media, el punto que me interesa.
Para eso, tengo que seguir trabajando el texto. Me duele la cabeza. Voy por una bayaspirina forte y una taza de café.
Dámaso renunció a La Boutique del Libro (tenía razón Ev, con eso de la adolescencia trash: yo pensaba que la Dámasa se despertaba a las 8 de la mañana, a laburar, y pretendía impugnar a Ev señalándole lo muy temprano que se despertaba mi amigo, pero resulta que renunció la semana pasada... De igual modo, da clases de batería; consiguió nuevos alumnos. Bien por él...). Se despertó una mañana, sin ganas de ver a su jefe, y en vez de tomarse el tren a San Isidro, se fue al correo, a mandar el telegrama. Es cierto, celebro la basura. Con mucha facilidad, me arrastro por el suelo. Me gustan las renuncias por escrito.
Sin embargo, me apena saber que ya no me quedan amigos libreros, más que Carioli, Morales y Villafañe... Libreros y actores. Qué gente difícil. Yo mismo fui librero y actor. Incluso, al mismo tiempo. Por suerte, cuando dejé la venta, dejé también las tablas en venta.
Tratando de hacerme fantasías en mi nueva configuración de "increíblemente pilas", voy a seguir trabajando en aquel texto de 1938: "La época de la imagen del equis".
El miércoles no voy a laburar, por unas Jornadas Universitarias en el Centro Cultural Recoleta. Voy a extrañar a los chicos y chicas de Moreno, que son lo más. ¿Y hoy? A las 3 de la tarde, tendría que estar en la clase de Política. Después, el Seminario sobre Historia de la Filosofía y Filosofía de la Historia, hasta las 23hs. Ahí freakéo y vuelvo a los locos. Y arruino todo el plan, de repente. Pero no. Voy a ser increíblemente pilas. De la casa a la Facu, de la Facu a la casa. De la casa al IUNA. Del IUNA a la casa. De la casa, a la Facu, y así. Sin basura. Y el jueves... empanadas con Tobe, otra vez, si Dios quiere. Y Dios siempre quiere que comamos empanadas, porque le cabe el repulgue. Dios-Leibniz. Dedíqueselo.
Antes de explicar ese primer párrafo del texto de Heidegger, voy a trabajar un poco la idea de "caminos de bosque", para que los chicos se dejen llevar entre los árboles heideggerianos.
Qué aburrido, todo esto. Disculpen.
Son las seis y media de la mañana. Teté ya se despierta. Tiene que estar a las 8 en la Universidad de Lanús, donde es ayudante de cátedra en Etica de la Equis. Hace mucho frío. Los chichos también, se despiertan. Chichín se desploma frente al caloventor. La chili se interna en el Zolá. Yo apago las luces.

6 comentarios:

tobelindo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Ev dijo...

La verdad es que yo extraño bastante tu perfil actoral. Cada tanto el nene me habla al oído y me río sola de sus pavadas. O me acuerdo de la vez que Fer Laguna se enojó mientras declamabas en J.D.D.T. y yo le paré el carro. Qué desubicadas las dos! Cómo me divertí ese día. Con short rosa, pantys de red negras y polainas también rosa. Quería el costicismo con guido, te acordás? y la hipótesis del rechazo venía por el lado de las tetas, o más preeisamente su ausencia. Fueron a verte la pipis, mariana s. y julián f. Creo que a él tampoco le gustaron nada de nada las polainas rosa.

Ev dijo...

http://neanderthalis.blogspot.com/2007/08/la-preferencia-femenina-por-el-color.html

Anónimo dijo...

Me gustaría mucho escuchar tu clase.
Besos, GB

tobelindo dijo...

Sí, sí. Empanadas.

paula dijo...

qué cosa, ahora: me la paso leyendo acá. me parece ue cursabas conmigo literat nortemaeric con la mami gordi de los ingalls y dejaste (ella era una criminal. yo seguí el trote)