A la sombra de los costicismos en flor

martes, febrero 26, 2008

Who killed Rosendo?

Llegó 7e7é. La panza es que cada día más grande. Diamante es una niña, todavía muy chiquita. Vimos las manitos de Diamante, las patitas, la columna, los increíbles cristalinos de sus ojitos, todavía cerrados pero con los párpados transparentes.
Estoy mirando Estudiantes vs. Lanús, un partido trabado en la mitad de la cancha. Me encanta ver partidos así. Mucho roce. Volví a ver fútbol después de casi 16 años. A 7e7é le gusta. El año pasado vimos muchos partidos juntos. Este año, algunos. Ahora 7e7é agarra el zapping y cambia. Está cansadina. Salió a las ocho de la mañana y volvió a casa a las ocho y cuarto de la noche. Le gusta llegar y desconectarse del laburo tirada en la cama, haciendo zapping, conversando conmigo. Tiene puesta la remera roja de la Velvet Underground. Otra vez pone el partido.
- Poné lo que quieras, pastel -le digo.
- No. Voy a dormir un ratito -me dice con la misma voz con la que le habla a su chicho Ketzauguro. En seguida, llama a los chichos:
- ¡Ketzauguro! ¡Lindri! -los gatos no vienen. La chili salta de la tele a la cama y sale corriendo para el living. La chili es blue point, una gata nerviosa.
Las nubes son hermosas desde la cama. Veo el atardecer reflejado en las últimas nubes, pero no le digo nada a 7e7é, a ella no le hace tanta fantasía. Estoy tranquilo. Verón hace un centro de tiro libre, cabecea Alayes: gol. No. Anulado. Off side. El partido está caliente, la verdad. Hay que verlo a Verón, tratando de encarar con Lanús, que es el campeón del Apertura.
Las nubes ahora son rosas, o salmón. 7e7é está completamente dormida. En un rato cenaremos calabazas al horno rellenas con humita. Cuando termine el partido voy a estudiar. El viernes tenemos nuestro examen.
Estoy consiguiendo nuevos y hermosos trabajos con la lengua española. Voy a empezar a dar clases de español para extranjeros. Fantasía. Sigo escribiendo Musulmanes y le pasé La doble a Jose, para que la publique en Cencerro.
La chili se ubicó otra vez detrás de la tele. Ketzauguro mira desde la puerta de la habitación. Está por subirse a la cama. 7e7é va a despertarse feliz. Yo estoy medio dormido. Miro el partido pero me cuelgo. No soy de Lanús ni de Estudiantes. Está terminando el segundo tiempo. Creo que Lanús fue superior a Estudiantes. 7e7é ni se mueve. Al contrario de Diamante, que es inquieta a full y le hace cosquillas en la panza a su mami.
Tendría que ir a la gyma. Me estoy convirtiendo en un chancho.
- Los más responsables de que no haya salido un buen partido somos nosotros, los jugadores -dice Alayes.

miércoles, diciembre 19, 2007

Una gota de champagne para Diamante



Esta foto la tomé en el casino de Villa Carlos Paz, en mi Luna de Miel. "¡Pastel, basta de estar de Luna de Miel con vos mismo!", me decía 7e7é cuando quería reclamarme algo. Esa noche, después de caminar muy al natu por las calles del centro y un chancho no me acuerdo dónde, fuimos a parar (flor de caño de por medio) al casino. El tipo de la puerta interpretó que éramos unos zapas. Dijo algo, pero ni lo escuché y seguí caminando. Vino hasta mí y me tomó del hombro. "Tienen que dejar los bolsos allí". "Pero hay gente que tiene líbremente sus bolsos, ¿por qué nosotros...?" "Tienen que dejar los bolsos". Okay, nazi. Voy a dejar mi bolso. Caminamos hasta el sitio al que nos dijo el nazi de la puerta. "No, no hace falta que los dejen", dice la chica. ¿Por qué el nazi se puso tan agresivo? ¿Le molestó mi forma piscis de entrar al casino, con tanta agua? Nos fuimos al bar y nos pedimos un champagne. Me costó sacarme al nazi de la cabeza.

En la foto, un ángel de la guarda, mi diario, y una copa de champagne. Unas horas después, en una casa del monte -si hicimos bien las cuentas- fue concebido Diamante. En una película que vi muchísimas veces, El Francotirador, un comerciante francés en Vietnam le dice a De Niro: "Un hombre que le dice no al champagne le dice no a la vida".

Sea como sea, Diamante va a ser bautizado con champagne. Una gota de champagne para Diamante. Sus padrinos serán Facu y Ceci, esas dos bellezas. Y habrá una copa especial, de la que beberán los padrinos y la sacerdotisa, después de mojar una cuchara de plata y dejar una gota espumante en la cabeza de nuestro hijito.

miércoles, diciembre 12, 2007

Diamante

Estoy muy atrasada. Todavía no conté cómo fue que llegamos a la Iglesia -con la Guiye, maquillaje y energía blanca- casi 1 hora y media tarde. El sacerdote, odiado, ya se había sacado la sotana. Estaba en jogging, y en cuanto aparecí me hizo un squetch: "El maquillaje de la novia es muy importante... no lo voy a negar. Pero mi tiempo también lo es. Yo en este momento tenía que estar en otro lugar". "Perdón, M", le dije. Habíamos estado conversando cordialmente, una o dos semanas atrás. Hablamos de von Wernich. De la necesidad de juzgar y castigar a los represores. Hablamos de Nietzsche; de un cristianismo sin Dios. De los filósofos italianos. De los colegios católicos en la Argentina y de la necesidad o no -de la Iglesia- de erradicarlos. Un asco, la charla, ya lo sé. Lo siento.
Unos cuántos días más tarde, cuando vio que ya estábamos cayendo más de 1 hora tarde a la boda, tomó el celu de mi suegro, y me llamó. Estábamos en un taxi, en pleno viaje: "Yo tengo otras cosas que hacer, no te puedo esperar hasta cuando a vos se te ocurra llegar", me tiró. "Perdoname, M. La verdad es que nos atrasamos mucho. La novia tuvo algunos inconvenientes con el maquillaje...". ¿Después de Nietzsche y la muerte de Dios, problemas con el maquillaje? Okay... Pero, ¿y con qué otra cosa, sino?
"¡No! ¡No me podés decir que te atrasaste con el maquillaje! ¡Es una falta de respeto!, ¡Si no llegan en 15 minuotos... Me voy!". Llegamos en veinte, y me hizo el squetch, en vivo. Lo demás es historia.
Pero, todo eso no es nada al lado de lo que fue la Fiesta -la más hermosa fiesta del mundo. Increíble, realmente. Al final, 7e7é lloraba porque no quería que se terminase jamás. "Fue la noche más feliz de mi vida", decía. La mía también, pastel. Por lo menos hasta ahí, porque la vida siguió haciéndose cada vez más hermosa. Y con ella, nosotros también.
De repente, unas semanas después, 7e7é estaba rari. ¿Se sentía mal? No exactamente. Era el yenismo. Se hizo un evatest. No le dio crédito. "Debo haber hecho algo mal", dijo. Se hizo otro a las tres horas... ¡y ya eran dos evatest positivos!
Hospital Italiano: "Estás re-embarazada", dijo una médica de guardia. Pidió análisis de sangre y ecografía. Entonces vimos por primera vez a Diamante. Dos centímetros, casi: 19 milímetros, ¡169 pulsaciones por minuto! Para decirlo con Miky Rourke, 7e7é está de 9 semanas y media, y nuestro hijo nacerá el 10 de julio de 2008 (entre 10 días antes o depués).
¿No es una maravilla? Sólo un Dios Muerto podía hacer posible semejante fantasía.

sábado, noviembre 17, 2007

El río sin orillas, Nro 1 (impresionante)



Una revista excelente. No se puede creer que todavía haya gente capaz de hacer algo tan bueno, y al natu. Felicitaciones, Guada, Fava, D´iorio y los demás... Francamente, me quedé pasmado ante el primer número de EL RIO SIN ORILLAS. De putísima madre, realmente. Qué hermoso; la filosofía argentina tiene vida para rato. Buena y larga vida. Vamos a tener excelentes Maestros, que se están formando del modo más blanco: formándonos... Haciéndonos pensar. Dejándonos, invitándonos a pensar.

Qué orgullo. Algunas de éstas mentes, fueron mis docentes. Y me dieron mucho de lo poco que me animo a tener. Me dieron oportunidades, sin que yo mismo me diese cuenta. Dan todo. La prueba es esta revista, de un nivel altísimo y un compromismo verdaderamente intempestivo.

lunes, octubre 29, 2007

Esa (mi) mujer

Yo no la voté, pero la habría votado, si no fueran tan fachos. "Soberbia", decía mi hermano, desde Córdoba. Nos referíamos especialmente a los dichos del Ministro del Interior. El María Moliner tiene 3 acepciones para "soberbia". La segunda es la que le va mejor al Ministro (y a la futura Presidente): "Cualidad o actitud del que está demasiado convencido de la superioridad de su criterio y no tolera que le contradigan". El problema no es creer que nuestros criterios sean superiores, sino más bien, que estemos "demasiado" convencidos de ello. Ese "demasiado" (quién sabe cuál será la medida justa de marilynismo que necesitamos para ser felices) arrastra al soberbio a la intolerancia y al abuso: "no tolera que le contradigan". Y esto es un asco, realmente. Entonces, no voté.
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Pero hace dos semanas me casé por Iglesia. Paula F. me dijo hace un par de noches: "Sos ideológicamente impresentable". Puede que tenga razón, pero ser impresentable me permite representarme. No me saco los ojos de encima; me tengo presente, que es lo que alguna vez significó "representar". No me olvido. Pienso bastante lo que hago, aunque siempre termine haciendo un loco o no haciendo nada, por pura pereza y amor al derroche. Me equivoco. Digo locos. Hago cualquiera, la verdad. Me confundo rápidamente. Votar a Cristina F. de K. habría sido un error, creo. Casarme por Iglesia, sin embargo... un acierto. La perfo más lograda de nuestras vidas, ¿no, pastel?
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Un día antes de la Iglesia, nos casamos por Civil. Nos despertamos temprano. Teníamos que ir al Hospital Piñeiro, a buscar los "prenupciales". Me di cuenta de que no tenía mi DNI. No estaba en ninguna parte. Siempre lo tengo en el bolsillo del saco o de la campera de jean, o en el bolso. Y, joder, no estaba por ningún lado. Me tenía que casar en tres horas y no tenía mi DNI, y realmente no estaba. No era que "no lo encontraba" nada más, sino que NO estaba. Me volví loco. 7e7é, en cambio, se lo tomó con soda: "No te preocupes, pastel, nos van a casar igual, vas a ver...". Preguntale. No te casan ni a ganchos, sin DNI. Llamé a mi mami. Le pedí que buscase entre mis cosas, en Olivos, mi viejo DNI, el que creí perdido hace ya 10 años. Nunca lo encontró. Debe haber visto cosas negras, entre mis porquerías del pasado. "Tengo el original de tu partida de nacimiento, hijito, ¿lo llevo?". "Sí, por favor". "Ahí dice que sos mi hijo, no va a haber ningún problema". Preguntale, realmente. El padre de 7e7é, cuando se enteró, me indicó que no perdiese más documentos: "El de Carlitos, ¿lo tenés?". Se refería al DNI del hermano 7e7é, uno de los testigos. "Sí, sí, lo tengo... el único que falta es el mío". "Y bueno, no te preocupes, vamos a ver qué dice el Juez". La puta madre. "¿Cómo puedo ser tan pelotudo, pastel? Me quiero matar". Del Hospital a la Peluquería, un taxista nos dijo que lo único que teníamos que decirle al Juez era que íbamos "de parte de Sanchez Sorondo", y nos dio un papelito con el -falso- teléfono del Ex-Director del Registro Nacional de las Personas. "Se jubiló, ya", nos contó, "pero ustedes digan que van de parte de él". El peluquero de 7e7é, por su parte, dijo que tenía una clienta jueza de paz, que le podía preguntar si con la partida de nacimiento y la libreta universitaria... podía casarme. La llamó. "En cinco minutos me llama", dijo el coiffeur. Me fui de la pelu (con nuevo corte); 7e7é se quedó. Cuando llegué a casa me puse a revolver todo, como loco. Entre todo el quilombo, encontré mi pasaporte Mercosur. Creí que había recuperado un poco de ánimo, pero sonó el teléfono y cuando atendí me di cuenta de que estaba llorando. Era la mujer de mi hermano Juan, Silvana, llamando desde Palma de Mallorca: "Ey, ¿qué te pasa? Mariano...". No podía dejar de llorar. Le conté la situación, más o menos. "El pasaporte sirve únicamente afuera del país". Me recomendó que fuera a la comisaría más cercana, a denunciar la pérdida del DNI. Con un documento de PERDIDA, capaz que estaba todo bien. Gracias, Sil, hermosa, pero no fui a la comisaría. Me quedé inmóvil, llorando en el piso del depa, hasta que llegó mi pastel, hermosa, con un peinado fantasía: "Pastel, ¿qué te pasa? No te pongas así, mi amor". "¡Soy un pelotudo, pastel!", lloraba, con el pasaporte en la mano.
En el viaje al Registro Civil, desde casa, hablé con mi hermano Facundo, que ya estaba allá. Le pedí que por favor averiguara si, por casualidad, no había dejado mi DNI en el mostrador de "Matrimonios". Al rato me llama: "Hay un %90 de posiblidades de que sí esté tu DNI". Casi me muero. Lejos de "perder" mi documento, "lo había dejado" en el Registro Civil. Olvido, pero no al servicio de los teresas del inconsciente, sino de mi amor por 7e7é. ¿En qué lugar mejor lo podría haber dejado, si quería casarme con ella? Y sí, era mi DNI. Lo tenían guardado. La primera rave de Parque Sarmiento era un embole al lado del electro-frensí de mi corazón. Casi me da un paro cardíaco. No pude relajarme hasta 5 o 6 horas depués.
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La próxima les cuento cómo fue el viaje en remise a la Iglesia, al día siguiente, y algunas otras cosas.

viernes, octubre 12, 2007

Casado con papeles



Increíblemente, me casé. No se puede comparar con nada. Es la alegría más grande de mi vida. La alegría más grande del mundo. 7e7é y yo juntos, clandestinos pero legales. Enamorados y viviendo el amor como si tuviéramos trece. Como si tuviéramos doce. Soñadas. Amando al otro hasta la locura. Inventando un lenguaje propio, lleno de pavadas y tonterías que son lo más hermoso y verdadero que conocí hasta ahora. Estoy tan feliz... Y no soy el único.
Cuando te casás, el otro es feliz. No me refiero al otro con el que te casás, sino a cualquier otro, empezando por el almacenero, los taxistas, el peluquero, los empleados públicos, y toda la gente que normalmente tendría energía negra. De repente, todos tienen energía blanca. Es Noche Buena, en un punto. Espíritu navideño convertido en euforia del papelerío matrimonial. Los papeles te vuelven loca de la institucionalización del costicismo. Burocosti de la Ley. Libreta Roja. La misma idea de Mao, pero llena de espacios vacíos... Ahí van los nombres de tus hijos, Pastel.
Queremos nombres unisex. El primero, Diamante. Diamante Dorr, ya es casi un clásico. 7e7é y yo hablamos de él como si ya estuviese en camino, pero todavía es una fantasía. No sé. Yo siento que Diamante está en un buen momento de su vida. Como todos nosotros, antes de nacer. Diamante... quisiera que fuera una nena, igualita a 7e7é. O un nene, preciosura, varonera, igualita a 7e7é.
El segundo, o la segunda, Zoe. Vida. Bios. Más heavy que Diamante, pero segunda. Zoe va a ser ordenada, como yo. Siempre orgullosa de su hermana mayor, imitándola para saber mejor a dónde seguirla y a dónde no, porque tu hermana mayor es la que va al natu, y se copa con cualquiera y te obliga a hacerte la fantasía. Mi hermano mayor, Facundo, me obligó a conocer lo mejor y lo peor: Sumo (cuando Luca todavía estaba a punto de morir) y Adelina Dalesio de Viola (cuando Menem todavía estaba a punto de nacer). Un hermano mayor es un Padre sin Ley, o una Ley sin Padre. Se lo sigue hasta el fondo mismo de la nada. Me hubiera gustado ser su hermano mayor, alguna vez. Muy tarde, entendí que él no tenía nada que ver con todo lo que mi amor le exigía. Todavía me cuesta no seguirlo. Un día se volvió medio Zen, y me mostró lo que no quería ver: nada de lo que hacía era un dedíqueselo para mí. "Tus quilombos, son tus quilombos... Mis quilombos, son mis quilombos". Y se terminó ahí. Pero yo no era el segundo, sino el tercero. El segundo fue siempre Juan Augusto.
El tercero se va a llamar Evelen. Me mata.
El cuarto... Vigilante Margarita. El mejor de todos. Vigilante Margarita, me muero por verte.
Mañana es la Fiesta. Después les cuento todo, desde el momento en que me di cuenta que no tenía mi DNI hasta el viaje de bodas, que será el lunes, a Tandil, si conseguimos pasajes.

viernes, octubre 05, 2007

Una carta de Pasolini*

A Tonuti Spagnol
Monte San Primo de Magrelio (Como), Roma, a fines de 1951

Mi queridísimo Tonuti:


Querría escribirte una larga carta: hace tanto que no nos hablamos y no nos escribimos, y cuánta vida en consecuencia falta que nos comuniquemos. Tu vida me relampaguea en imágenes llenas de juventud: estás en plena chanson de geste, mi querido Tonuti: aerosilla, contrabando y motocicleta (y muchachas, me imagino).
Mi vida en cambio no se puede resumir de ninguna manera, y mucho menos en términos alegres o expansivos: es así, enorme, neutra, una masa de violencias, para bien y para mal; se parece un poco a Roma.
Desgraciadamente, ni hoy ni por unos veinte días tengo tiempo para escribirte muy extensamente: estoy trabajando como un perro en un cuento que tengo que terminar en un mes, además de todo el resto. Por ahora te diré una cosa: tú fuiste el momento más bello de mi vida. Por eso, no sólo no podré jamás olvidarme de ti, sino que, por el contrario, te guardaré siempre en la memoria más profunda como una razón de vida. Te digo estas cosas así, racionalmente, como axiomas: pero ahora son eso, y no hay otra manera de expresarlas. No hay nada que agradezca tanto al destino como el hecho de haberte conocido.
Te abrazo con enorme afecto (...y quién sabe si no te envían a hacer el servicio militar en Roma o en sus alrededores).
Pier Paolo
* Texto tomado de Pier Paolo Pasolini, Pasiones heréticas. Correspondencia 1940-1975, trad. Diego Bentivegna, Buenos Aires, El Cuenco de Plata, 2005, pp. 161-162

La carta de Fitzgerald (primera parte)*


A Annabel Fitzgerald** (1915)


El Tema General de Conversación


La conversación, como la gracia, es un arte que se cultiva. Sólo a muy pocos les surge naturalmente. Como sabes, la conversación no es tu fuerte, y muy naturalmente podrías preguntar, "¿De qué les gusta hablar a los muchachos?"

1) A los muchachos les gusta hablar de sí mismos, mucho más que a las chicas. Una joven que alguna vez se llamó Helen Walcott me decía -y fue la debutante*** más popular de Washington un invierno- que ni bien conseguía que un hombre empezara a hablar de sí mismo, lo tenía cinchado y con arnés; se entregaban solos. Estos son algunos recursos que puede emplear una chica.

a) Bailas mucho mejor que el año pasado.

b)¿Por qué no me das esa corbata cuando te canses de usarla?

c) ¡Qué pestañas más largas! (Esto los pone incómodos, pero les gusta).

d) Me hablaron de tu "labia"...

e) Bueno, ¿cuál es tu último flechazo?


Evita

a) ¿Cuando vuelves al colegio?

b) ¿Cuánto tiempo estuviste en casa?

c) Hace calor, o "qué buena la orquesta" o "qué buena la pista". Evita también toda conversación sobre parientes o amistades mutuas. Preguntarle a Jack Allen sobre Harriette o a Tuby sobre Martha es una señal segura de que la conversación te cuesta. No le tengas miedo al slang (puedes usarlo, pero cuida de usar lo último y más gracioso, como "labia", "camuflaje"****, etc). Nunca le hables a un muchacho de su colegio o su facultad, a menos que haya hecho algo especial o que sea él quien saque el tema. En una conversación siempre es bueno empezar hablando de vaguedades; un poco de camuflaje, nada más. Pero empieza tú, nunca dejes que empiece el muchacho: No hables de tu colegio, no importa adónde vayas. No cantes nunca, por grande que sea el coro.


2


Cuando seas un poco más grande verás que a los muchachos les gusta hablar de cosas como fumar y tomar. Sé siempre muy liberal (odian a las remilgadas) Diles que no objetas que una chica fume, pero que personalmente no te gusta el cigarrillo. Diles que solamente fumas cigarros (¡embrómalos!). Cuando seas mayor deberás además tener siempre alguna opinión que dar sobre lo último en música, libros y obras de teatro. Eso le gusta a más hombres de lo que puedas imaginarte.

Al conversar, simula siempre una absoluta franqueza, pero en realidad sé estrictamente lo franca que quieras ser. Nunca trates de darle a un sujeto la impresión de ser festejada: Ginerva***** siempre empieza diciendo que es una pobre mujer inadvertida sin ningún pretendiente. Préstale siempre mucha atención al hombre. Si es posible, míralo a los ojos. Nunca muestres aburrimiento. Es terriblemente difícil hacerlo con gracia. Aprende a ser mundana. Recuerda que en toda sociedad nueve de cada diez chicas se casan por dinero y nueve de cada diez hombres son estúpidos.


* Texto tomado de F. Scott Fitzgerald, Cartas, trad. Gerardo Gambolini, Rosario, Beatriz Viterbo, 2003, pp. 9-11.

**Anabelle Fitzgerald, hermana de Scott, cinco años menor que él.

*** Se entiende por "debutante" a la joven que recién se presenta en sociedad.

**** Camouflage tiene una similitud parcial con nuestro lunfardo sanata.

***** Ginevra King, debutante de Lake Forest, Illinois. El primer amor serio de Fitzgerald. La conoció en una fiesta en St. Paul, en enero de 1915 y mantuvo con ella una esmerada correspondencia, mientras la joven estaba en la Westover School. No se conserva ninguna de las cartas de Ginevra.